Instalación de contadores de gas estándar

Todas las principales ciudades de España ofrecen el servicio de gas natural en red. Sin importar cuál sea tu distribuidor la factura de gas refleja el consumo que hayas hecho de este vital servicio, tanto para cocinar como para calentar agua.

Para que distribuidores y clientes conozcan su consumo es necesaria la instalación de contadores de gas estándar en casas, edificios y locales comerciales.

Cuando te mudes a una nueva casa, debes verificar que posea servicio de gas. Si este es el caso, debes probar si está activo, revisar el contador, y registrarte ante la compañía comercializadora como el nuevo contacto para ese inmueble. Y tener en cuenta en tus gastos el precio estimado del gas natural.

En caso de que no poseas servicio de gas, el caso es similar a lo que ocurre con la electricidad. No puedes elegir el distribuidor, pero sí puedes elegir el proveedor de gas. Este verificará tu conexión, y en caso de ser necesario procederá a la instalación de un contador de gas estándar.

Algunos clientes, especialmente en pueblos y áreas rurales, no requieren la instalación de contadores de gas estándar. En estos lugares este servicio se presta en recipientes de gas licuado, que suelen ser más económicos que es gas en la red.

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Las opciones del cliente de gas: alquilar o comprar

Comparativa

La gran mayoría de los usuarios no tienen que preocuparse por tomar una decisión sobre si comprar o alquilar el contador de gas natural. La instalación de un contador de gas estándar, así como su mantenimiento y renovación corren por cuenta inicial de la compañía comercializadora.

Este luego cobra a sus clientes un servicio de alquiler, que puede variar entre los 0,6 y 3 euros al mes para un cliente residencial. Esto viene incluido en la factura de gas.

Si ocurriese una avería del contador de gas, o si se ha superado la vida útil de mismo, la compañía se encarga de su reparación o sustitución.

En contadas circunstancias, como ocurre con clientes comerciales grandes o en instalaciones industriales, el cliente puede hacerse cargo de la instalación del contador de gas.

En este caso, el proveedor del servicio hace una inspección previa antes de certificar la instalación y comenzar a prestar el servicio.

Tipos de instalación de gas natural

Para tener un suministro de gas natural en los hogares y comercios se necesita una acometida de gas. No existe otra forma de acceder a la red de gasoductos que pasan debajo de las calles.

Todos los edificios nuevos suelen tener ya una acometida de gas. Esto para facilitar al distribuidor llevar a cabo la instalación del servicio. Esta conexión suele ser subterránea, por lo que cualquier modificación usualmente requiere excavación y reponer luego el pavimento.

Existen distintos tipos de instalación dependiendo de la clase de edificio a la que se le suministrará el servicio de gas. Pero básicamente se pueden distinguir dos: La Instalación Receptora Común y La Instalación Receptora Individual.

Instalación Receptora Común

También conocida por sus siglas IRC. Este es el tipo de instalación que se realiza en edificios multifamiliares o en centros comerciales. En estos casos, esta instalación va conectada directamente a la acometida de gas natural. Posteriormente, cada departamento o local deberá realizar su propia instalación individual.

Luego de que se haya realizado la conexión al servicio de gas, debe realizarse la instalación de todas las canalizaciones de gas dentro del edificio. Estas servirán para llevar el servicio hasta todos los puntos que podrían solicitar el servicio, y hasta las áreas comunes que lo requieran (como la caldera de calefacción o de agua caliente.

Instalación Receptora Individual

Esta instalación, conocida por sus siglas IRI, es la que se realiza cerca de cada departamento en un edificio multifamiliar, o en las afueras de una vivienda unifamiliar.

La IRI puede ir conectada directamente a una acometida, o conectada a una IRC. El contador de gas, que es la parte final de la IRI, se coloca en las afueras de la vivienda, dentro de un estante apropiado.

Una vez certificada y revisada la instalación, un técnico realizará la conexión del IRI y su contador como paso final. Los costes de esta instalación varían ampliamente dependiendo de las dimensiones de la vivienda y de la distancia con respecto a la acometida o el IRC.

Inspecciones de los contadores de gas

Desde 2008 se requiere una revisión e inspección anual de la instalación de gas. No solo de los dispositivos de medición, sino también de los aparatos que consumen gas.

Esta inspección la lleva a cabo el proveedor o compañías que han sido autorizadas por este para hacerlo. La tasa de inspección es de alrededor de 60 euros. En todo caso la inspección no llega sin un aviso previo a través de correo postal o correo electrónico.

Fraude en contadores de luz

Las compañías proveedoras de gas han encontrado evidencias de que algunos contadores de gas han sido manipulados para reducir el consumo registrado.

Durante una de las inspecciones periódicas es posible que una compañía detecte una manipulación en uno de sus contadores. Si ese fuera el caso, se le notificarán unos cargos en la siguiente factura.

Entre estos cargos están la reparación o sustitución del contador y una multa. Además, las compañías han sido autorizadas por el organismo regulador a cobrar el gas consumido, pero no facturado. Para esto suelen hacer estimaciones estadísticas y usar la fecha de la última inspección como referencia.

Algunos clientes han recibido facturas de hasta 1.700 euros por la supuesta manipulación del contador de gas.

Me han cobrado una multa por manipular el contador: ¿Qué hago?

Según organizaciones de defensa de los usuarios, es frecuente que las compañías acusen de manipulación fraudulentas del contador a los consumidores. No en todos los casos existe forma de verificar esta acusación.

Los procedimientos parecen hechos para dejar sin posibilidad de defensa o reclamación a los usuarios. Sin embargo, hay cosas que puedes hacer: Se recomienda pagar la factura y estar atento para no firmar ningún documento que pida al usuario renunciar a futuras reclamaciones.

Debe solicitarse el informe de inspección existe la posibilidad de que existan fallos en el mismo que lo invaliden como prueba. Tener a mano datos que desmientan la manipulación, como los patrones de consumo antes y después de las inspecciones anteriores.

Con todo esto, hacer el reclamo ante la compañía comercializadora y la distribuidora. Si no existe solución con la compañía, es posible acudir a la justicia. En la mayoría de los casos terminan fallando a favor del cliente.

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